Tinos, la isla griega que tienes que visitar antes de que se ponga de moda
La pequeña villa de Mali en Tinos. Foto: Pixabay

Ni Santorini ni Mykonos, esta es la isla griega que tienes que visitar antes de que se ponga de moda

Menos estridente que Mykonos y más tranquila que Santorini, Tinos es una isla con carácter propio. Pueblos de mármol, tabernas con recetas centenarias y una fuerte identidad artística la convierten en un destino a tener en cuenta.

Aleks Gallardo | 26 Mar 2025

Llegar a una isla griega siempre es un pequeño desconcierto. El puerto es la carta de presentación, pero rara vez la mejor cara del destino. En Tinos, el primer impacto es una mezcla de bullicio portuario y calma isleña. Parecen lugares opuestos, pero aquí conviven con naturalidad. El tráfico de ferris, el ir y venir de locales y turistas despistados y el sol de mediodía pegando fuerte hacen que cueste orientarse al principio. Sin embargo, lo mejor está por descubrirse unos pasos más allá.

Al empezar a caminar por la isla, es imposible no toparse con la iglesia de Panagia Evangelistria. Situada en lo alto de la ciudad, es un imán tanto para fieles como para curiosos. Este templo ortodoxo es el corazón espiritual de Tinos y destino de peregrinación constante: en agosto, los devotos suben de rodillas por la alfombra roja que lleva hasta la iglesia en busca de milagros. Más allá del fervor religioso, su arquitectura imponente y sus iconos dorados bien merecen una visita.

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Panagia Evangelistria en Tinos. Foto: Wikimedia Commons

Los encantos de la isla griega del momento

Antes de llegar a la iglesia, es imprescindible perderse por la Hora, el centro de Tinos. Como ocurre en muchas islas griegas, aquí la vida se concentra en callejuelas rebosantes de gente, pequeños talleres artesanales y encantadoras tabernas. La isla ha conservado su identidad creativa y eso se nota en las tiendas de cerámica, bordados tradicionales, joyería hecha a mano… cada rincón ofrece algo único, alejado de los típicos souvenirs de otras islas más turísticas.

Pero lo mejor de la Hora está en sus sabores. Tinos es un paraíso gastronómico. Aquí se pueden probar especialidades como las anchoas marinadas, los calamares frescos o el pulpo cocinado a fuego lento. Las patatas fritas cortadas a mano, crujientes y con un toque de orégano, acompañan prácticamente cualquier comida, y el queso local es un imprescindible. Para una comida sin prisas, busca una taberna con mesas al aire libre y deja que el dueño te recomiende el menú del día.

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No te quedes sin pasear por Tinos. Foto: Unsplash

Pueblos de mármol y tradiciones intactas en Tinos

Tinos tiene una personalidad marcada por el arte y la piedra. La isla es famosa por su mármol, presente en todo tipo de construcciones, desde casas y fuentes hasta iglesias y pequeñas plazas escondidas. Pyrgos es el epicentro de esta tradición. Si paseas por este pueblo, encontrarás detalles labrados en mármol, desde los balcones hasta los bancos de las calles. Aquí nació Giannoulis Chalepas, uno de los escultores más importantes de Grecia, y su museo es una parada obligatoria para quienes quieran conocer más sobre su obra y la importancia del mármol en la isla.

Otro de los elementos que hacen única a Tinos son sus dovecotes. Estas construcciones de piedra con patrones geométricos servían para la cría de palomas y datan de la época veneciana. Aunque ya no tienen la función de antaño, siguen siendo parte del paisaje. 

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Puerto tranquilo en Tinos. Foto: Pixabay

Playas paradisiacas alejadas del bullicio

A diferencia de otras islas griegas donde encontrar un hueco en la arena puede ser un desafío, a no ser que te alojes en una villa de lujo, en Tinos aún es posible disfrutar de playas sin masificación. Cada una tiene su carácter propio. Agios Sostis es la opción más accesible, con arena fina y aguas cristalinas. Para algo más salvaje, Kolymbithra tiene dos caras: una tranquila y otra con olas perfectas para surfistas. Si lo que buscas es desconexión total, Livada es la elección correcta, con un paisaje rocoso y un mar que cambia de color con la luz del día.

Tinos también es conocida por sus pequeñas calas escondidas, algunas solo accesibles en barco o tras una caminata. Muchas de ellas no tienen servicios, lo que significa que es buena idea llevar agua, comida y sombrilla.

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Las playas de Tinos son un verdadero paraíso. Foto: Pexels

Cuándo ir y cómo llegar

Agosto es el mes en el que los griegos invaden la isla para sus vacaciones, así que es mejor evitarlo. Los mejores momentos para visitarla son junio y septiembre, cuando el clima sigue siendo perfecto, pero sin aglomeraciones. La forma más rápida de llegar es desde Mykonos, con un ferry que tarda unos 20 minutos. También se puede viajar desde Atenas en barco desde el puerto de Rafina, una opción menos obvia, pero preferida por los que buscan evitar el caos de Mykonos.

TURIUM TIPS

Alójate en Under the Sun, un hotel ubicado en una antigua aldea con vistas espectaculares y un diseño minimalista que respeta por completo la arquitectura de la isla.
Sube a Panagia Evangelistria: la iglesia más importante de la isla no es solo un lugar de peregrinación, sino un símbolo de la fe ortodoxa y la historia de esta isla griega. 
Prueba el queso local: Tinos es famoso por sus quesos artesanales. Pide un plato de kopanisti o volaki en cualquier taberna y acompáñalo con pan y aceite de oliva de la isla.