
Tres días en Grandvalira: El referente del turismo de invierno en Andorra
Con el mayor dominio esquiable de los Pirineos, la estación de esquí de Grandvalira se ha convertido en unos de los destinos más completos del turismo de invierno. Un lugar perfecto para los amantes de los deportes de nieve, pero también para aquellos que buscan vivir de una manera experiencial unos días en la nieve.
Grandvalira trasciende el concepto tradicional de una estación de esquí y se convierte en un destino turístico de primer orden. Una oferta gastronómica gourmet, propuestas wellness, un impresionante entorno natural y las mejores instalaciones para deportes de nieve del sur de Europa, hacen de ella un ejemplo del turismo de excelencia.
La estación andorrana apuesta por un proyecto turístico de calidad, basado en la exclusividad, la aventura y el deporte. Para poder vivir todo lo que hay por descubrir en este destino premium, Grandvalira propone tres jornadas inmersivas en las que disfrutar de sus mejores servicios.
Día 1: Deporte y gastronomía
El Sport Hotel Hermitage & Spa se convierte en la ‘base de operaciones’ de esta aventura invernal. Situado a 1.850 de altitud, este hotel de 5 estrellas respira lujo en todos sus rincones, y apuesta por ofrecer una estancia donde disfrutar del apré-ski y de su variada oferta gourmet.
Tras el ‘aterrizaje’, un monitor Top Class recoge a los huéspedes para enseñarles una nueva forma de aprender a esquiar. Mientras muestra los rincones más privilegiados de la estación, perfecciona su técnica en esquí y snowboard. Además, también realiza grabaciones de sus descensos que permiten hacer correcciones de estilo analizando los videos. Después de una mañana de deporte, el Snow Lounge de Cala Bassa Costa Rodona en Grandvalira les espera en su terraza donde tomar un aperitivo al ritmo de DJ’s de renombre.
Por su parte, el restaurante del Llac de Pessons, con vistas al lago, ofrece su mítico arroz del Pessons y deliciosos platos de la cocina de alta montaña. Tras haber cogido fuerzas, nada mejor que descubrir los bosques andorranos en una excursión en moto de nieve por los parajes más bonitos de la estación. El broche final a este primer estará a cargo de Clicquot Bubble Experience, el restaurante-burbuja escondido en una zona remota del bosque, donde probar los platos típicos de la gastronomía de montaña.
Día 2: Apré-ski de lujo
La segunda jornada en Grandvalira comenzará sobre ruedas. En colaboración con Land Rover, la estación invita a vivir una experiencia premium en el Circuito Land Rover de conducción sobre nieve. Allí podrán conducir un todoterreno 4x4 y ponerlo a prueba en las situaciones más extremas de nieve y hielo en un trazado espectacular ubicado a más de 2.000 metros de altitud.
La terraza In The Snow Veuve Clicquot será el escenario perfecto para un buen aperitivo. Con una de las apuestas más selectas en restauración de la estación, esta terraza, ubicada en el sector del Tarter, ofrece una gran selección de productos gourmet y fondues de la mano de Xavier Fromager Affineur, maridado con el mejor champagne y con unas vistas únicas como telón de fondo.
Para seguir conociendo los placeres de la montaña, Grandvalira apuesta por otra parada gastronómica. En esta ocasión en el Wine & Meat Bar by Jean Leon, el espacio ideal para deleitarse con su cuidado menú en un ambiente informal en el que degustar las carnes Txogitxu o Wagyu, así como los productos enlatados y de calidad de La Catedral de Navarra, Espinaler o Don Bocarte. Todo ello regado con los vinos del Penedés de la casa Jean Leon. La jornada concluirá con un momento après-ski de lujo en L’Abarset. Un espectacular espacio que ofrece desde comidas y cenas a sesiones de los DJ más top para cerrar la jornada de nieve.
Día 3: Aventuras y relax.
El último día en Grandvalira comenzará con Primera Nieve. Un original servicio que propone descender por las pistas en solitario, con los primeros rayos del sol y que además incluye un desayuno reconstituyente en el restaurante Pi del Migdia.
La hora de comer será el momento perfecto para disfrutar de las mejores vistas de Grandvalira desde el restaurante L’Arrosseria, donde degustar entrantes gourmets como jamón Joselito u ostras de Oléron Fine de Clair y multitud de propuestas en las que el arroz es el gran protagonista, como el de cepa y foie o el arroz caldoso de bogavante. La relajación y el descanso vendrán de la mano de una sesión de bienestar y relax en el Sport Wellness Mountain Spa del hotel Hermitage. Un baño en su circuito de aguas, que incluye piscina exterior con vistas a las montañas, o uno de sus tratamientos exclusivos de la mano de Valmont, Mesoestetic y Sea Skin Life, serán todo lo necesario para recuperar fuerzas y sentir un completo bienestar.
El Vodka Bar será la parada final de la ‘Experiencia Grandvalira’. Llegar hasta allí en un trineo tirado por perros, y descubrir una agradable cabaña diseñada por el interiorista Lázaro Rosa-Violán donde degustar el menú premium de cocina oriental de las 'Noches Kao', ideadas por el prestigioso chef Josep María Kao, es una vivencia inigualable.
La última noche en la estación será inolvidable gracias a una de las propuestas de Epic Andorra: dormir en el Domo Lodge. Un iglú con capacidad para 4 personas en el que pasar la noche bajo las estrellas, literalmente, gracias a su amplio ventanal.
Tres días de deporte, gastronomía, experiencias exclusivas en un entorno natural de excepción donde conocer en profundidad la excelsa propuesta turística de excelencia de la estación andorrana de Grandvalira.
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