
El hotel de lujo en el corazón del Palacio de Versalles donde puedes dormir como María Antonieta
En 2021, Airelles abrió con orgullo las puertas de Le Grand Contrôle, un exclusivo hotel en el Palacio de Versalles. Honrando siglos de historia, la maison fue meticulosamente restaurada a su antigua gloria bajo la cuidadosa dirección del arquitecto y diseñador de interiores Christophe Tollemer.
Le Grand Contrôle es la experiencia más exclusiva que puedes tener en tu próxima visita a París: una llave temporal que te transporta a la majestuosidad de la corte de Luis XIV, sin renunciar a ninguna de las comodidades del lujo contemporáneo. Dormir aquí no es simplemente pasar una noche en un hotel en el Palacio de Versalles; es vivir, por unas horas, como lo hacían los reyes y la aristocracia francesa, pero con las ventajas modernas de un spa, una gastronomía de estrellas Michelin y un servicio digno de la realeza.
No hay check-ins rutinarios en este hotel de 14 habitaciones que ocupa un ala renovada del mismo Palacio de Versalles. Desde el momento en que entras, se te adigna un mayordomo personal y, si te animas a pedirlo, recibirás un despertador real al ritmo de música clásica, acompañado de un baño con leche aromatizada. ¿Excesivo? Quizá, pero en Le Grand Contrôle, el exceso forma parte de la experiencia.

Todo lo que debes saber sobre este hotel en el Palacio de Versalles
Le Grand Contrôle, restaurado por el grupo Airelles, se sitúa en el corazón de Versalles. Sus 14 habitaciones y suites, decoradas con muebles antiguos y chimeneas de mármol, capturan el espíritu de una época pasada sin dejar de lado la comodidad de la época actual. Cada estancia lleva el nombre de una figura histórica, desde Jacques Necker hasta el Marqués de Fouquet, y está pensada para ofrecerte una perspectiva única de la historia del palacio. Aquí, cada detalle – desde el papel pintado de Pierre Frey hasta las camas con dosel – está diseñado para sumergirte en una experiencia palaciega sin igual.
El diseño fue obra del diseñador parisino Christopher Tollemer, quien lideró una restauración minuciosa durante cuatro años y una inversión millonaria para revivir cada rincón. El resultado es una residencia majestuosa donde el pasado y el presente coexisten.

Platos dignos de un rey a cargo de Alain Ducasse
Una de las joyas de Le Grand Contrôle es su restaurante, supervisado por el famoso chef Alain Ducasse, que ofrece un menú inspirado en la mesa de Luis XIV. La experiencia gastronómica comienza con un caldo que recuerda a los sabores de la época y culmina con platos como el huevo con caviar o el veau à la bourgeoise, servidos en una vajilla que replica la utilizada por Luis XV.
Los comensales son atendidos por un equipo vestido de época, lo que añade una dosis teatral a cada cena. Los maridajes de vino, servidos en copas de cristal que parecen transportadas del siglo XVIII, completan la experiencia.
Para los momentos de relax, Le Grand Contrôle ofrece también un té de la tarde al estilo de María Antonieta, donde el champán y los dulces se disfrutan en el salón principal, rodeados de un ambiente de lujo y refinamiento. Si te gusta el jardín, los cócteles inspirados en el paisajista André Le Nôtre son perfectos para completar la velada.

Una experiencia relajante en el Spa Valmont
Para completar esta experiencia, digna de un hotel de siete estrellas, el Spa Valmont del hotel te ofrece un santuario de bienestar en un entorno cargado de historia. En el subsuelo del hotel, con su mármol de Carrara y pinturas al fresco hechas a mano, el spa propone tratamientos de lujo, como el facial Majestic Mirror de 90 minutos o el masaje Sun King de 75 minutos con aceites de Maison Caulières. Todo ha sido diseñado para que te sientas tan rejuvenecido como los propios reyes después de una intensa jornada.
La piscina subterránea es otro de los secretos que más sorprende a los huéspedes, ideal para relajarte tras un día recorriendo los rincones de Versalles, ya sea en un tour guiado a puerta cerrada o explorando los jardines del Gran Trianón y el Hamlet de la Reina.
TURIUM TIPS
Situada en el sureste de Italia, Apulia es una de las regiones más desconocidas del país mediterráneo: una joya por descubrir que limita al norte con el mar Adriático y al oeste con los montes Apeninos.